Path: news.ccsf.jp!CALA-MUZIK!mmcatv.co.jp!jpix!newsfeed2.kddnet.ad.jp!newsfeed2.kddnet.ad.jp!newspeer1.nac.net!border2.nntp.dca.giganews.com!nntp.giganews.com!postnews.google.com!k37g2000hsf.googlegroups.com!not-for-mail From: Valarezo Newsgroups: japan.asia.korea Subject: =?ISO-8859-1?Q?=28IV=C1N=29=3A_LA_LEY_SE_CUMPLI=D3_A_SI_MISMA_EN_EL_MES=CDAS?= =?ISO-8859-1?Q?=2C_PARA_FIN_DEL_PECADO?= Date: Tue, 29 Apr 2008 11:24:54 -0700 (PDT) Organization: http://groups.google.com Lines: 1017 Message-ID: <395ab8ae-e070-4777-ad7b-1748a7c73618@k37g2000hsf.googlegroups.com> NNTP-Posting-Host: 71.247.38.51 Mime-Version: 1.0 Content-Type: text/plain; charset=windows-1252 Content-Transfer-Encoding: quoted-printable X-Trace: posting.google.com 1209493495 1282 127.0.0.1 (29 Apr 2008 18:24:55 GMT) X-Complaints-To: groups-abuse@google.com NNTP-Posting-Date: Tue, 29 Apr 2008 18:24:55 +0000 (UTC) Complaints-To: groups-abuse@google.com Injection-Info: k37g2000hsf.googlegroups.com; posting-host=71.247.38.51; posting-account=SGqE8goAAADZuAVzWmvhcxWHI5ySGaa5 User-Agent: G2/1.0 X-HTTP-UserAgent: Mozilla/4.0 (compatible; MSIE 7.0; Windows NT 5.1; Avant Browser; Avant Browser; .NET CLR 1.1.4322; .NET CLR 2.0.50727; Dealio Toolbar 3.2; TheWorld),gzip(gfe),gzip(gfe) Xref: news.ccsf.jp japan.asia.korea:3432 S=E1bado, 26 de abril, a=F1o 2008 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador =96 Iberoam=E9rica (Cartas del cielo son escritas por Iv=E1n Valarezo) LA LEY SE CUMPLI=D3 A SI MISMA EN EL MES=CDAS, PARA FIN DEL PECADO: A su debido tiempo, nuestro Padre Celestial hizo lo que era imposible posible para bendici=F3n y gloria eterna de su Ley viviente, por cuanto ella misma era d=E9bil por la carne humana: Pues a prop=F3sito envi=F3 a su unig=E9nito a Israel en semejanza de carne, y a procedencia del pecado entonces juzgo y conden=F3 todo pecado en su misma carne sacrificada. Es decir, que nuestro Padre Celestial hizo a Sus Diez Mandamientos santos y justos carne humana, pero sin el pecado de Ad=E1n, para que viviese como su unig=E9nito su vida santa y mesi=E1nica entre su pueblo escogido, para vencer la vida pecadora y ofensora de Satan=E1s, para que s=F3lo gloria y honra reinen continuamente en la vida del hombre. Y, hoy en d=EDa, es nuestra salvaci=F3n perfecta para cada uno de nosotros, en nuestros millares, en todos los tiempos y lugares de la tierra, para poder regresar a nuestras vidas celestiales, =ABpor las cuales fuimos inicialmente creados en las manos de nuestro Padre Celestial, en el reino de los cielos=BB. Es decir tambi=E9n que nuestro Dios convierto a Sus Diez Mandamientos en carne expiatoria, =ABpara que entonces el Esp=EDritu de su palabra sea sumamente cumplida, honrada y glorificada en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera=BB y, por tanto libre infinitamente de Satan=E1s y de su maldades con sus tinieblas eternas de siempre. De otro modo, nuestro Padre Celestial no pod=EDa cumplir el Esp=EDritu Bendito de Sus Diez Mandamientos en el para=EDso, en donde fueron quebrantados inicialmente por Ad=E1n y Eva, ni menos en la tierra en donde todo el linaje humano hace lo mismo que sus progenitores d=EDa tras d=EDa y hasta siempre, por ejemplo. Es por eso que el Esp=EDritu Santo descendi=F3 del cielo, como en los primeros d=EDas de la creaci=F3n, para entrar en el vientre virgen de la hija de David, y as=ED a los nueve meses de embarazo: =ABdarnos la Ley infinita convertida en la carne y en la sangre del Mes=EDas, para fin del pecado y del =E1ngel de la muerte=BB. Y si el Esp=EDritu entro en el vientre virgen de la mujer y a los nueve meses salio en la carne y en la sangre perfecta para vivir Los Diez Mandamientos de Dios y de Mois=E9s, =ABpues bien =E9ste ser viviente y muy santo es el Hijo de David, =A1el Cristo Celestial!=BB, especialmente prometido a los patriarcas de Israel. Y nuestro Creador tuvo que hacer este milagro asombro entre sus hijos e hijas de Israel, =ABporque era la =FAnica manera posible que un ser santo naciese santo para vivir su vida consagrada, para cumplir cabalmente Los Diez Mandamientos eternos y sin quebrantarlos jam=E1s, en todos los d=EDas de su vida en Israel y en la eternidad venidera tambi=E9n, por supuesto=BB. Aqu=ED vemos que la Ley misma se cumpli=F3 a si misma, sin jam=E1s quebrantarse en ninguno de sus estatutos, =ABpara introducir una vida tan santa y tan gloriosa jam=E1s vivida por ning=FAn ser del cielo ni de la tierra, salvo el Hijo de David=BB, el =FAnico salvador posible de la humanidad entera, por los poderes asombrosos de su sangre expiatoria. De hecho, =E9ste es un milagro que cuando comenz=F3, pues jam=E1s termino en= el coraz=F3n ni en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, comenzando con Israel y con el Hijo de David, nuestro rey Mes=EDas de todos los tiempos; es decir, =ABque =E9ste milagro a=FAn impacta tu misma vida milagrosamente hoy, como en la antig=FCedad=BB. Y nuestro Dios lo hace as=ED todo muy bien, hoy en d=EDa contigo y con el resto de la humanidad entera, para que el Esp=EDritu de Sus Diez Mandamientos santos se cumpla intachablemente, =ABpara bien eterno de sus hijos e hijas en todas las familias de las naciones=BB. Porque ning=FAn hombre ni ninguna mujer pod=EDa cumplir y honrar cabalmente Sus Mandamientos, sin jam=E1s ofenderlos en todos los d=EDas de su vida, por causa del pecado original de la carne de Ad=E1n y de Eva en sus vidas normales y de siempre; aqu=ED vemos =ABcomo la Ley se convirti=F3 en carne expiatoria, pero sin la mancha del pecado para siempre=BB. Por lo tanto, s=F3lo la Ley de Dios pod=EDa realmente hacer cumplir su Esp=EDritu Bendito, como en el reino de los cielos con los =E1ngeles, as=ED pues tambi=E9n con la humanidad entera de las naciones de toda la tierra; en otras palabras, =AB=FAnicamente el Esp=EDritu de la Ley pod=EDa realmente cumplirse y honrarse a si mismo, en cualquier parte y para siempre=BB. Aqu=ED vemos la gloria de Dios manifestarse, comenzando con Mois=E9s sobre el Sina=ED, para darnos al Mes=EDas, escrito en las piedras de Los Diez Mandamientos primero, para bien eterno del hombre, como hoy mismo, con tu vida y la m=EDa: =ABal recibir no s=F3lo la Ley sin cumplir como piedras, sino cumplida en la carne y la sangre expiatoria de Jesucristo=BB. Adem=E1s, esto Dios lo hizo milagrosamente con Jesucristo literalmente, clavado a los =E1rboles cruzados y sin vida de Ad=E1n y Eva sobre la cima de la roca eterna, como quien dice sobre el Sina=ED, para que su sangre ba=F1ara su holocausto sagrado continuamente, para expiaci=F3n de pecados, =ABy s=F3lo as=ED entonces ponerle fin al pecado y empezar la nueva vida eterna=BB. Y, adem=E1s el fin del pecado tenia que tomar lugar con los cuerpos sin vida de Ad=E1n y Eva, clavados literalmente al cuerpo del Se=F1or Jesucristo, =ABporque hab=EDa sido con ellos y en presencia de nuestro Dios y de su Esp=EDritu Santo que hab=EDa empezado primeramente el pecado de la humanidad en el epicentro del para=EDso, cuando rehusaron comer de =C9l=BB. Aqu=ED Ad=E1n y Eva pecaron, por vez primera, en contra del Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos de Mois=E9s, para que el esp=EDritu de error y de maldad del pecado empezara a hacer de las suyas en sus vidas y en el resto de la humanidad entera en los d=EDas por venir, =ABs=F3lo para ofender= a Dios y a su Jesucristo siempre=BB. Y a partir de entonces fue que nuestro Padre Celestial verdaderamente empez=F3 su lucha personal, para que el hombre volviese a honrar y a vivir su Ley santa, =ABpero sin ofenderla m=E1s delante de su presencia gloriosa y sumamente honrada, y s=F3lo por la fe, del nombre glorioso de Jesucristo en sus vidas normales y de siempre=BB. Y estas son nuevas glorias y honras de santidades infinitas las cuales salen de nuestros corazones hacia el cielo, como =ABpara tocar y bendecir el nombre y la vida santa de nuestro Padre Celestial y su Esp=EDritu Santo con el mismo esp=EDritu de fe, del nombre glorioso de su =C1rbol de vida, la Ley viva del para=EDso=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo= ! Es decir, que nuestro Padre Celestial desea hondamente en su coraz=F3n sagrado que su Ley santa viva impecable en el coraz=F3n y en la vida cotidiana de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a, =ABsin jam=E1s volver a se= r ofendida=BB, como cuando Ad=E1n la ofendi=F3 en el para=EDso, por vez primer= a, o como su genero humano lo hace continuamente en la tierra. Y nuestro Padre Celestial desea parar, tan pronto como sea posible, =ABesta gran maldad hecha con premeditaci=F3n infame en contra de Los Diez Sagrados Mandamientos de su vida celestial=BB del reino de los cielos y de su nueva vida infinita de La Jerusal=E9n Santa y Gloriosa del cielo, por ejemplo. Y, por tanto esto es algo que s=F3lo es posible con el Se=F1or Jesucristo clavado a nosotros por su misma sangre muy santa y expiatoria, para ponerle no s=F3lo fin al poder del pecado, =ABsino tambi=E9n para volvernos a dar vida y en abundancia para siempre en la tierra y en el para=EDso, por ejemplo=BB. Porque sin Los Diez Mandamientos cumplidos y cabalmente honrados por el gran rey Mes=EDas, entonces no hay bendici=F3n, ni menos salvaci=F3n para= nadie en el para=EDso, ni mucho menos en la tierra; pero gracias a nuestro Creador y a su Esp=EDritu Santo =ABpor habernos dado a Jesucristo, para vivir el Esp=EDritu de la Ley infinitamente honrado en nuestras vidas de siempre=BB. Porque sin el cumplimiento de la Ley, pues legalmente era totalmente imposible no s=F3lo ponerle fin al pecado y a cada una de sus tinieblas terribles, de las cuales comenzaron en el coraz=F3n de Ad=E1n y Eva por desobediencia, =ABsino que tambi=E9n su nueva vida infinita de La Nueva Jerusal=E9n Santa y Gloriosa del cielo no pod=EDa empezar jam=E1s=BB. Y esto era un dolor de cabeza terrible para nuestro Padre Celestial; y a=FAn lo es hoy en d=EDa tambi=E9n, =ABsino no ve a Jesucristo en el coraz= =F3n del hombre, de la mujer, del ni=F1o y de la ni=F1a de las naciones de la tierra=BB, por ejemplo. Porque cuando el Se=F1or Jesucristo no est=E1 en el coraz=F3n de sus hijos e hijas de todas las naciones, =ABpues entonces esto significa que Sus Ordenanzas no han sido a=FAn honradas ni menos exaltadas en sus vidas=BB, para gloria de su nombre sant=EDsimo; y esto es pecado para nuestro Creador y para su Esp=EDritu Santo, entonces evit=E9moslo desde ya, para no pecar. Adem=E1s, nuestro Dios desea ver la tierra llena de la gloria del Esp=EDritu de Sus Diez Mandamientos honrados y exaltados en los corazones de sus hijos e hijas de las familias de las naciones; de otra manera, =ABsu ira se inflama para derramar de sus juicios terribles sobre la tierra, por culpa de los desobedientes y transgresores de su voluntad libertadora=BB. De ello, como nuestro Se=F1or Jesucristo sufri=F3 por nuestras culpas y pecados terriblemente clavado con su sangre expiatoria a nuestros progenitores del para=EDso eterno, as=ED pues tambi=E9n =ABnuestro Padre Celestial viene sufriendo a toda hora del d=EDa y= de la noche por cada uno de nosotros=BB, desde muchos antes de la fundaci=F3n del cielo y de la tierra. En verdad, este sufrir de nuestro Padre Celestial para con cada uno de nosotros, en nuestros millares, de todas las familias, razas, pueblos, linajes, tribus y reinos de la tierra, no cesa en su coraz=F3n y en su Esp=EDritu Santo jam=E1s, =ABy s=F3lo hasta que finalmente su unig=E9nito es= t=E9 instalado propiamente en nuestras vidas, y nuestros labios profesen su fe salvadora continuamente=BB. Porque de otra manera, nuestro Creador no es feliz con nadie jam=E1s, y abandona a cualquiera o naci=F3n, sea quien sea la persona del mundo u =E1ngel del cielo; porque =ABmayor felicidad de ver a su Jesucristo instalado en su coraz=F3n sagrado y as=ED tambi=E9n en el coraz=F3n de sus siervos no hay otra igual, en la tierra ni en la eternidad=BB. Entonces sin el Esp=EDritu de la Ley glorificado en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, comenzando en Israel, =ABpues entonces no podr=EDa existir una nueva Jerusal=E9n Santa y Perfecta en el cielo, para que Dios habitase con el hombre feliz y para siempre, como siempre lo so=F1=F3 desde la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas=BB. Y esto es algo que siempre le doli=F3 mucho en el coraz=F3n de nuestro Dios, de su Esp=EDritu Santo y de su unig=E9nito tambi=E9n, el s=F3lo hecho de pensar de que su nuevo reino sempiterno no podr=EDa empezar jam=E1s, =ABsin su Ley honrada correctamente por el hombre y con la sangre de Jesucristo sobre su cuerpo y en su coraz=F3n perpetuo=BB. (Es por eso que tienes que aceptar a Jesucristo en tu coraz=F3n, hoy y sin m=E1s ni m=E1s excusas; orando, e invocando su nombre ungido y salvador para ti, s=F3lo con tu fe de siempre delante de su presencia santa, y mirando al cielo cada vez que puedas, para que lo encuentres en tu vida, cuanto antes mejor.) Es decir que =ABnuestro Padre Celestial ha sufrido mucho por todo lo que le ha sucedido a Sus Diez Mandamientos santos, desde el d=EDa que Ad=E1n se abstuvo de comer y beber de su fruto de vida eterna en el para=EDso=BB, para mal de su vida y de su g=E9nero humano en toda su vasta creaci=F3n y para siempre. Y, tristemente esto era muerte no s=F3lo para Ad=E1n y Eva, sino tambi=E9n para cada uno de sus descendientes, de todas las familias, razas, pueblos, linajes, tribus y reinos del mundo entero, y hasta que toco terriblemente al mismo dador de la vida, nuestro Salvador Jesucristo, =ABclav=E1ndolo sobre los =E1rboles cruzados de Ad=E1n = y Eva, para salvaci=F3n eterna de muchos=BB. Porque el Esp=EDritu de la sangre viviente y expiatoria comenz=F3 a descender del cielo desde los primeros d=EDas de g=E9nesis (gen. 1:2), para comenzar a subyugar a cada una de las tinieblas de Satan=E1s. Tinieblas terribles e inhumanas, de las cuales se manifestar=EDan rebeldemente en contra de Dios y de su Jesucristo en el coraz=F3n del hombre y de la mujer, para deshonrar continuamente Los Diez Mandamientos eternos de Dios y de Israel, =ABy as=ED hacer con sus manos pecadoras objetos abominables de =EDdolos tallados y de im=E1genes fundidas en metal, para llamarlos equ=EDvocamente sus dioses=BB. Y esto es obra del esp=EDritu de error en la carne de Ad=E1n y as=ED tambi= =E9n de cada uno de sus descendientes en todos los lugares de la tierra, para ofender a Dios y a su Jesucristo siempre, =ABdegradando el Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos sagrados, cada vez que lo puedan hacer as=ED para maldici=F3n y muerte de muchos=BB. Y es as=ED que Satan=E1s ataca a Dio= s diariamente con el mismo coraz=F3n rebelde del hombre y de la mujer, con sus =EDdolos e im=E1genes terribles y de gran maldad, instalados en sus corazones ciegos de la verdad de Dios, =ABen vez de honrar a Jesucristo=BB, =A1el =FAnico cuerpo inmolado de la carne expiatoria del pecado para cumplir infinitamente la Ley celestial! Para que de esta manera el Se=F1or Jesucristo no pueda jam=E1s establecer su reino sempiterno con el hombre y con los =E1ngeles del cielo sobre toda la tierra para servir a nuestro Padre Celestial, =ABcomo debi=F3 de ser as=ED desde el comienzo de las cosas en el m=E1s all=E1, para gloria y honra eterna de su nombre muy santo=BB. Entonces los =EDdolos son los que hacen una barrera de gran maldad entre la vida del hombre en la tierra y la vida sagrada de nuestro Dios en el cielo, =ABpara que nuestro Salvador Jesucristo no sea reconocido err=F3neamente como el =C1rbol de la vida no s=F3lo del coraz=F3n del hombre, sino de cada naci=F3n y de cada religi=F3n de la tierra=BB. Y ha sido este mal terrible desde la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas, el cual ha separado a Dios y sus riquezas infinitas del hombre y de la mujer, =ABpara que no haya una armon=EDa y un enlace de amor y de cari=F1o verdadero entre todos, para bendici=F3n infinita de muchos y en todas las naciones de todos los tiempos tambi=E9n=BB. A=FAn as=ED, nuestro Dios no= se da por vencido jam=E1s, porque sigue enviando del Esp=EDritu de la sangre expiatoria de su Jesucristo, para subyugar a estas terribles tinieblas de Satan=E1s en el coraz=F3n de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1= a de las naciones, para que al fin la tierra sea llena a=FAn mucho m=E1s que antes de su gloria salvadora. Por ello, gracias a la Los Diez Mandamientos que se volvieron carne y sangre expiatoria en nuestro rey Mes=EDas, el Hijo de David, por ejemplo, =ABpor el poder sobrenatural del Esp=EDritu Santo en el vientre virgen de la mujer, para entonces cumplir con los requisitos de la verdad y de la justicia infinita de la nueva vida eterna de todos=BB. Y as=ED vencer al pecado y al =E1ngel de la muerte al fin, para que s=F3lo pueda existir en los nuevos d=EDas venideros nuevas glorias y honras jam=E1s alcanzadas ni aun por los =E1ngeles fieles, =ABpara que el amor del hombre llegue a crecer m=E1s y m=E1s para siempre hacia su Creador y hacia su =C1rbol Celestial=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo! Porque siempre fue en el cielo y as=ED tambi=E9n en la tierra, =ABde que Los= Diez Mandamientos pod=EDan cumplirse cabalmente por su mismo Esp=EDritu Inviolable=BB, d=E1ndonos en su d=EDa al unig=E9nito, al Cordero de Dios, el= sumo sacerdote celestial, para mediar por siempre entre Dios y el hombre de la tierra, =ABy al fin as=ED destruir el pecado para la eternidad=BB. Y ha sido esta mediaci=F3n constante de d=EDa y noche, y muy importante a la vez, del Se=F1or Jesucristo ante nuestro Padre Celestial, =ABel cual ha hecho terminantemente que abunde el amor, la justicia y la verdad, para que muchos juicios en contra de la humanidad entera no caigan sobre toda la tierra, para mal eterno de muchos inocentes e ilusos=BB. Es por eso que el Se=F1or Jesucristo es tan importante en nuestros corazones y en nuestro diario vivir, =ABpara que nuestro Dios siempre vea al Esp=EDritu de Sus Diez Mandamientos sumamente glorificados y honrados en nuestras almas infinitas, y as=ED no tengamos ning=FAn tropiezo jam=E1s con el mal de Satan=E1s=BB, =A1gracias a las m=FAltiples misericordias y bondades infinitas de nuestro Creador Celestial! Porque sin en el Se=F1or Jesucristo en nuestras vidas, =ABentonces Los Diez Mandamientos jam=E1s hubiesen sido cumplidos cabalmente, y as=ED la ira de los juicios de Dios hubiese ca=EDdo uno tras el otro y hasta terminar con toda vida humana=BB, como sucedi=F3 en el mundo de No=E9 o como= en Sodoma y Gomorra, cuando murieron perdidos sin el don del cielo. Porque sin el cumplimiento eterno y muy singular de la Ley viviente en la vida del hombre, =ABpues entonces era totalmente imposible alcanzar la llenura de su Esp=EDritu en el coraz=F3n, en el esp=EDritu y en el cuerpo= humano de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera=BB, en esta vida y en la venidera tambi=E9n, para siempre. Es decir, que a=FAn estuvi=E9ramos condenados a morir nuestras muertes eternas en la tierra, para descender a nuestro lugar perdido, en el mundo de los muertos, como en el infierno, por ejemplo, =ABpara posteriormente ser lanzados por los =E1ngeles en el d=EDa del juicio final de las cosas al lago de fuego, para no volver a conocer la vida eterna jam=E1s=BB. Porque nadie que no cumpla con su Creador y con el Esp=EDritu de su Ley, =ABpues no podr=E1 ser redimido de sus pecados, ni menos podr=E1 jam=E1s heredar la vida del nuevo reino celestial=BB, en la tierra ni mucho menos en el m=E1s all=E1, para siempre; y, adem=E1s nuestro Dios no desea =E9ste mal terrible para nadie, sino s=F3lo el bien. Porque es el mismo Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos, el cual acusa o se=F1ala continuamente al hombre, a la mujer, al ni=F1o y a la ni=F1a de la humanidad entera, =ABcomo el ofensor a su palabra santa y perfecta=BB; y, por lo tanto =ABcada uno de ellos es un desconocido de Dios y de su Salvaci=F3n perfecta, por su pecado original=BB. Por ello, nuestro Se=F1or Jesucristo fue enviado inicialmente al mundo por el poder de su Esp=EDritu Santo, como desde los primeros d=EDas de la creaci=F3n, para subyugar a las tinieblas de Satan=E1s; y, a partir de entonces =ABel Esp=EDritu de la gracia y de la sangre expiatoria del pecado no ha cesado de descender, en la vida de todo ser viviente=BB. Y esto es poder sobrenatural, un milagro tras otro milagro glorioso, para nuestro diario vivir en todos los lugares del mundo entero, para no solamente ser protegidos del mal de Satan=E1s y de su esp=EDritu de burla en contra de la Ley, =ABsino primordialmente para que caigan bendiciones m=E1s y m=E1s en nuestras vidas y hasta que sobreabunden en gran medida=BB. Porque es necesario que el Esp=EDritu de la gracia y de la expiaci=F3n perfecta de la sangre del sacrificio asombroso y eterno de Dios toque nuestras vidas ininterrumpidamente, =ABantes que nazcamos, mientras vivimos nuestras vidas normales en la tierra, para posteriormente entrar a la nueva vida infinita del cielo, pero siempre llenos del Esp=EDritu del =C1rbol Celestial=BB, =A1nuestro Salvador Jesucristo! Porque = el Esp=EDritu Salvador de nuestro Se=F1or Jesucristo es la Ley de Dios y de Mois=E9s eternamente cumplida en toda su verdad y en su justicia infinita, para que nuestro Creador est=E9 siempre contento con cada uno de nosotros, =ABy s=F3lo as=ED podamos ser elevados inmediatamente a la nueva vida riqu=EDsima de La Nueva Jerusal=E9n Santa y Gloriosa del cielo, naturalmente=BB. Aqu=ED podemos recordar como el Se=F1or Jesucristo dio fe, que =E9l no hab= =EDa venido a Israel a abolir la Ley, sino a cumplirla; y =E9ste es precisamente el Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos que =E9l mismo nos da progresivamente en nuestras vidas normales, pero cumplidos; =ABcumplidos en su totalidad sobrenatural, para satisfacer conforme con la Ley a nuestro Dios Celestial=BB. Porque nuestro Dios es un Dios que tiene que ser satisfecho en su totalidad por el esp=EDritu de la verdad y de la justicia del =C1rbol de la vida, =ABy esto es s=F3lo posible en amar y en exaltar el Esp=EDritu cumplido y sumamente honrado de Los Diez Mandamientos en nuestros corazones=BB; de otro modo, =ABDios no es feliz con nosotros, nunca=BB. Y si nuestro Dios no es feliz con nosotros, entonces no podemos esperar de =E9l ninguna de sus ricas bendiciones de milagros, para llenar nuestras vidas de sus riquezas abismales de toda la vida, por ejemplo; es decir, tambi=E9n que cuando Dios no es feliz con nosotros, =ABes porque el Esp=EDritu de su Ley no es honrado en nuestros corazones debidamente=BB. Aqu=ED tenemos que poner atenci=F3n de no ofender a nuestro Padre Celestial y a su Esp=EDritu Santo, por ejemplo, =ABpara que ninguno de los frutos de vida y de salud eterna del para=EDso, ni ninguno de sus muchos bienes gloriosos de siempre, jam=E1s nos falte a nosotros, ni a ninguno de los nuestros tampoco, en toda la tierra=BB. Pero cuando el Se=F1or Jesucristo vive en nuestros corazones, =ABentonces esto significa que estamos viviendo en el Esp=EDritu de Sus Diez Mandamientos eternos infinitamente cumplidos y honrados en nuestras vidas, para vivir con =E9l en su paz y con sus riquezas espirituales sumamente abundantes del cielo y de la tierra=BB, para que jam=E1s tengamos hambre ni sed de ning=FAn bien eterno. Es por eso que el Esp=EDritu de la gracia salvadora de la sangre expiatoria para la vida del hombre no cesa de descender desde cielo, para enriquecer nuestras vidas, perdonando nuestros pecados, =ABy d=E1ndonos m=E1s y m=E1s de los milagros, maravillas y prodigios sobrenaturales de nuestro Dios, para que su Ley bendita sea glorificada en nuestras vidas a=FAn mucho m=E1s que antes=BB. Y nuestro Padre Celestial hace estas misericordias por cada uno de nosotros, de todas las familias de las naciones de la tierra, =ABporque nos ama enormemente, as=ED como ama desde siempre a su Hijo amado=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo!; es decir, que nuestro Creador te ama a ti, igualmente =ABo con la misma fuerza que ama a su Hijo amado desde siempre=BB. Consiguientemente, muchos males de nuestras vidas desaparecer=EDan inmediatamente, como enfermedades y hasta todas clases de dificultades comunes y hasta las incontrolables; porque muchos de estos males no s=F3lo son problemas para el hombre por falta del cumplimiento de la Ley en sus vidas cotidianas, =ABsino porque no aman a Jesucristo, como le gustar=EDa a =C9l, o como s=F3lo =C9l lo ama=BB. Porque aqu=ED es cuando el Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos de Dios son cumplidos en nuestras vidas, =ABcuando amamos fielmente a nuestro Se=F1or Jesucristo delante de su presencia santa para cumplir con toda verdad, justicia y santidad en nuestras vidas=BB, lo cual nos hace aptos para recibir todo lo que deseemos del cielo continuamente. S=F3lo as=ED es que t=FA vivir=E1s por siempre feliz, porque tus problemas y enfermedades mueren y, por tanto solamente t=FA sigues viviendo tu vida normal y como siempre con tu Dios en el cielo feliz tambi=E9n; y si ambos son felices mutuamente, =ABha de ser porque el Esp=EDritu de su Ley cumplido y honrado por Jesucristo reina continuamente en tu coraz=F3n eterno=BB. Es decir tambi=E9n que con un Dios tan glorioso y con su =C1rbol de la vida no s=F3lo establecido en el para=EDso sino tambi=E9n en Israel y en muchas naciones, por el poder sobrenatural del evangelio, =ABentonces las gentes pueden comer y beber de su fruto de vida a cada hora del d=EDa, para ser felices junto con Dios en el para=EDso=BB. Porque en el cielo nuestro Padre Celestial y as=ED tambi=E9n su Esp=EDritu Santo son infinitamente felices con todos sus =E1ngeles fieles, =ABporque cada uno de ellos, en sus millares, come y bebe cada d=EDa del =C1rbol de la vida=BB,= nuestro Se=F1or Jesucristo, para servirle a =C9l debidamente y fielmente siempre en sus corazones y en sus esp=EDritus celestes igual. Por lo tanto, todo es amor y paz en el reino de los cielos entre Dios y sus millares de =E1ngeles, arc=E1ngeles, serafines, querubines y dem=E1s seres santos, muy fieles a =C9l y a su nombre infinitamente sagrado, =ABporque nuestro Se=F1or Jesucristo es la Ley cumplida para todos ellos a lo largo y a lo ancho de toda la vasta creaci=F3n=BB. Porque el amor al Se=F1or Jesucristo, nuestro =FAnico =C1rbol de vida y de salud, no s=F3lo borra nuestros pecados a toda hora del d=EDa, sino que tambi=E9n nos llena del Esp=EDritu Santo y de su Ley bendita sumamente honrada, =ABpara despertar nuestras habilidades especiales, las cuales nos confi=F3 nuestro Dios en el d=EDa de nuestra creaci=F3n, en sus manos infinitamente gloriosas=BB. Y estas habilidades especiales de Dios est=E1n en nuestros esp=EDritus humanos, para honrar por siempre a nuestro Dios, pero s=F3lo si el Esp=EDritu de Satan=E1s no reina en nuestros corazones sino s=F3lo el Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos eternos, =AB=FAnicamente infinitamente cumplidos por nuestro Se=F1or Jesucristo para gloria y honra de nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos, por ejemplo=BB. Y nuestro Dios nos bendice abundantemente nuestras vidas terrenales y celestiales, porque nuestros corazones le est=E1n dando a =E9l, lo que siempre ha buscado en todos sus seres creados de la antig=FCedad y de nuestros d=EDas tambi=E9n, =ABel Esp=EDritu de Sus Diez Mandamientos sumamente honrados y cumplidos=BB, =A1gracias a la presencia del Se=F1or Jesucristo en nuestras vidas cotidianas! Por ello, el hombre y la mujer fueron puestos en la tierra por la mano de Dios, para que conozcan Sus Diez Mandamientos muy santos y los cumplan cabalmente d=EDa y noche en sus vidas, =ABpero siempre por el Esp=EDritu de amor de su fruto de vida eterna=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo! Fue por esta raz=F3n que nuestro Padre Celestial llevo de la mano a Ad=E1n por el camino de la verdad y de la justicia, para que conozca personalmente a su =C1rbol de la vida, a su unig=E9nito, a su =FAnico gran rey Mes=EDas, nuestro Salvador Jesucristo, =ABy coma siempre de= =C9l, para que jam=E1s deshonre su Ley viviente ante su presencia sant=EDsima=BB. Porque no hay nada que le pueda ofender tanto a nuestro Padre Celestial que el Esp=EDritu de su Ley sant=EDsima no sea honrado con el Se=F1or Jesucristo, en nuestro diario vivir en la tierra; en otras palabras, =ABno es bueno para nuestro Dios vivir un d=EDa entero, sin que el Esp=EDritu de su Ley sea honrada en el coraz=F3n del hombre=BB. Porque s=F3lo con el Se=F1or Jesucristo en el coraz=F3n del hombre, =ABentonces el pecado muere para no volver a existir=BB, ni menos a afectara nuestras vidas terriblemente, como en el pasado; por ello, =ABs=F3lo el Esp=EDritu de= la Ley cumplida y sumamente honrada vivir=E1 en nuestras almas infinitas para siempre=BB, en el nuevo reino de Dios y de sus =E1ngeles fieles. Y si el pecado muere en nuestras vidas, y s=F3lo gracias a la sangre expiatoria del rey Mes=EDas, pues entonces ya no tenemos enemistad con Dios =ABsino una amistad continua, la cual jam=E1s tendr=E1 fin en nuestro diario vivir en la tierra y as=ED tambi=E9n en nuestra nueva vida infinita de La Nueva Jerusal=E9n Santa y Perfecta del cielo=BB. Y esto es ya, de vivir en el Esp=EDritu de la perfecta gloria de Los Diez Mandamientos sumamente honrados y cumplidos en nuestras vidas, =ABgracias a la vida mesi=E1nica y glorificada del Hijo de David, nuestro =FAnico Salvador posible del para=EDso y de toda la tierra y a=FAn m=E1s all=E1 de nuestra nueva vida infinita tambi=E9n=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo! Porque el Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos se habr=E1 cumplido a si mismo, en nuestros corazones y en nuestras vidas de cada d=EDa, =ABgracias a nuestra confesi=F3n constante, mediante la oraci=F3n de fe, del nombre salvador de nuestras vidas, nuestro Se=F1or Jesucristo=BB, ante nuestro Padre Celestial y ante su Esp=EDritu Santo que est=E1n en los cielos, siempre esperando pacientemente por nosotros. Y nuestro Dios siempre espera pacientemente por nosotros, como desde la antig=FCedad, para que hagamos lo correcto con su unig=E9nito, para que entonces sin que le pidamos nada, =ABpues nos d=E9, c=F3mo algo muy normal, de todo lo que necesitemos cotidianamente=BB; porque nuestro Dios nos ama profundamente en su coraz=F3n sant=EDsimo, =ABtal como a su mismo Jesucristo de toda la vida=BB. Es decir que nuestro Dios nos quiere dar de todo y en cada d=EDa de nuestras vidas terrenales, pero si ve a su Ley sumamente honrada en nuestras vidas, es decir, =ABsi tan s=F3lo ve a nuestro Se=F1or Jesucristo vivo en nosotros y no muerto=BB (como en el olvido eterno de los =EDdolos de Satan=E1s, por ejemplo). Es decir tambi=E9n que nuestro Dios ha enviado a su Hijo amado al mundo por el poder de su Esp=EDritu y al hombre tambi=E9n con su esposa y con su linaje humano, para unirse, ligarse, fusionarse con el Esp=EDritu de su Ley, y as=ED vivirla en su Esp=EDritu Inviolable, para no s=F3lo honrarlo continuamente, =ABsino tambi=E9n para exaltarlo en la eternidad=BB. Porque eso es lo que nuestro Padre Celestial anhela ver d=EDa y noche en nuestro diario vivir por toda la tierra, que el Esp=EDritu de Sus Diez Mandamientos sea honrado cabalmente en nuestras vidas cotidianas, es decir, =ABver a Jesucristo reinar en nuestros corazones eternos sin cesar jam=E1s, para gloria y honra infinita de su nombre muy santo, para siempre=BB. Por ello, todos al fin viviremos llenos del Esp=EDritu de la Ley cumplido y honrado en nuestros corazones y en nuestras nuevas vidas eternas del nuevo reino celestial de =E1ngeles y de la humanidad entera, =ABgracias al amor de nuestro Dios por nosotros, para jam=E1s volvernos a alejar del =C1rbol de la vida=BB, por razones de las mentiras de nadie. Porque nuestro Dios le ha puesto fin al pecado y a la muerte tambi=E9n, s=F3lo en nuestro Se=F1or Jesucristo, como nuestro =FAnico y suficiente Salvador de nuestras almas infinitas; y las gentes deber=EDan conocer esta verdad celestial en sus corazones, =ABpara que el =E1ngel de la muerte se vaya, y el =E1ngel de las bendiciones se quede en sus vidas=BB. Porque =ABnuestro Dios s=F3lo desea bendiciones y vida eterna en nuestras vidas presentes=BB, pero Satan=E1s s=F3lo desea maldad y destrucci=F3n etern= a de nuestras vidas en la tierra y en el m=E1s all=E1 tambi=E9n, como en el mundo de las almas perdidas o como en el lago de fuego, por ejemplo, la muerte de la muerte de todas las cosas condenadas. Como les sucedi=F3 a Ad=E1n y a Eva en el para=EDso, por ejemplo, y as=ED tambi=E9n a Israel; como cuando crucificaron al Se=F1or Jesucristo sobre los =E1rboles cruzados de Ad=E1n y Eva para consumaci=F3n del sacrifico asombroso, el cual se hablar=EDa de =E9l d=EDa y noche para millares de generaciones sin fin, en la tierra y en la nueva eternidad celestial. Ciertamente que esto le sucedi=F3 a Israel, cuando en si, no mucho tiempo de haber crucificado al Hijo de David sobre los =E1rboles cruzados y sin vida de Ad=E1n y Eva, y toda la carne humana muerta y con su esp=EDritu apagado, =A1la sangre expiatoria del Se=F1or Jesucristo a tiempo los cubri=F3 del pecado, para volverles a dar vida a todos! M=E1s adelante, Israel salio de sus tierras, como cuando salio de Egipto por la noche y en apuros, llevados por las manos de Dios por los caminos de las tinieblas (pero protegidos), para dar fiel testimonio de esta gran verdad salvadora a las naciones, cuando todo lo vivido y visto por ellos del Mes=EDas, pues a=FAn estaba fresco en sus vidas. As=ED pues, Dios uso a Israel para hacer saber de las grandezas infinitas de su Ley y de su unig=E9nito manifestadas no s=F3lo a ellos sino a la humanidad entera, =ABpara que todos las conozcan de pies a cabeza como hoy en d=EDa con su evangelio eterno, por todos lados de la tierra, para perd=F3n de pecados, sanidad y salvaci=F3n eterna=BB. Porque se=F1ales les siguen a todos los que creen en el Se=F1or Jesucristo en sus corazones, como su =FAnico y suficiente Salvador de sus vidas, en esta vida y en la venidera; es decir, =ABque las enfermedades se van y as=ED muchos problemas y hasta el =E1ngel de la muerte tambi=E9n, cuando Jesucristo es honrado en el coraz=F3n del hombre=BB. Y Dios hizo esto con sus millares de hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de Israel, de los cuales salieron de sus hogares por diferentes caminos sombr=EDos, =ABpara anunciar personalmente a las naciones las buenas nuevas de perd=F3n y de salvaci=F3n, por el milagro de tan s=F3lo creer en el coraz=F3n y as=ED confesar el nombre ungido de nuestro Salvador Jesucristo=BB. Al fin y al cabo, Dios hizo que Israel le obedeciese y predicase el Esp=EDritu de la carne y de la sangre expiatoria del sacrificio eterno del Hijo de David, para cumplimiento de la Ley, y para perd=F3n eterno del pecado de la humanidad entera en todos los tiempos de la vida de la tierra. Y esto es gloria sin igual para nuestro Padre Celestial, para su Esp=EDritu Santo y para su =C1rbol de vida eterna, =A1nuestro Cordero Inmolado, para bendici=F3n en nuestras vidas y para salvaci=F3n perfecta de nuestras almas infinitas! Pr=E1cticamente Israel dejo de ser la naci=F3n gloriosa de la antig=FCedad en sus tierras escogidas por Dios, llena de testimonios y de milagros asombrosos, para que en los =FAltimos d=EDas no s=F3lo vuelva a ser naci=F3n= , =ABsino que esta vez reciba al Hijo de David en su vida normal, como Dios manda, para jam=E1s volverse a alejar de =E9l, para siempre=BB. Adem=E1= s, Dios mismo uso a todas las familias de Israel para que salgan de sus tierras a vivir literalmente sus nuevas vidas encontradas en el sacrificio asombroso del Hijo de David, =ABpara que las dem=E1s naciones del mundo entero conozcan esta gran verdad s=F3lida en sus corazones, y as=ED dejen de sufrir y de morir en sus males eternos de siempre=BB. Y s=F3lo ellas mismas se salven de sus pecados y de sus males eternos, al creer en los poderes sobrenaturales del Hijo de Dios, nuestro Se=F1or Jesucristo; =ABentonces milagros y maravillas gloriosas de sanidad y de salvaci=F3n se llevaron los israel=EDes a las naciones, para que el evangelio se predique a todos y sin fin jam=E1s, como en nuestros d=EDas incuestionablemente=BB. Francamente, fueron los israelitas y los jud=EDos, hist=F3ricamente hablando, los que primeramente predicaron con poder al Cordero crucificado, clavado a los =E1rboles cruzados de Ad=E1n y Eva, porque lo vieron todo, =ABpara recibir la sangre expiatoria de la Ley, y as=ED librarse de sus pecados, recibiendo al mismo tiempo la vida del para=EDso una vez m=E1s, y esta vez para siempre=BB. Y cuando los hebreos predicaban al Se=F1or Jesucristo, por donde sea que eran llevados por el Esp=EDritu Santo, entonces los mismos milagros y maravillas que hab=EDan visto cumplirse con el Se=F1or Jesucristo cada vez que hablaba de Dios y de sus Mandamientos, pues sobreven=EDan con ellos tambi=E9n, es decir, =ABque los gentiles eran sanados de sus males y redimidos para Dios=BB. Realmente fueron los israelitas con los jud=EDos que recibieron del SE=D1OR sobre el Sina=ED Los Diez Mandamientos para que posteriormente en ellos, al no poder con ella con su carne y con su esp=EDritu humano, por ejemplo, =ABpues entonces el Esp=EDritu de la Ley entre en una de sus v=EDrgenes, para darnos la carne que si pod=EDa cumplir la Ley religiosamente=BB. Y fue precisamente en una de las hijas de David, en la cual el Esp=EDritu de la Ley entro para permanecer en su vientre virgen por nueve meses, =ABy as=ED darles la carne y, adem=E1s la sangre expiatoria que= si pod=EDa cumplir la Ley y, juntamente expiar por sus pecados, para entrar felices al fin a La Nueva Jerusal=E9n Celestial=BB. Porque s=F3lo el Hijo de David es la =FAnica y verdadera puerta no s=F3lo del para=EDso sino tambi=E9n del nuevo reino celestial, como La Nueva Jerusal=E9n Eterna del m=E1s all=E1, =ABpara que Ad=E1n regrese a su lugar divino y as=ED tambi=E9n= cada uno de sus descendientes, en sus millares, de todas las familias, naciones, pueblos, linajes y reinos de la tierra=BB. As=ED pues, como s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es el =C1rbol de la vida etern= a y =FAnica entrada de Ad=E1n para el para=EDso y para el reino de los cielos,= as=ED tambi=E9n para Israel; en otras palabras, =ABs=F3lo el Se=F1or Jesucri= sto es la puerta, el camino, la verdad y la vida, para entrar a la presencia de Dios en el cielo=BB. Porque fue el Se=F1or Jesucristo quien fue crucificado y muerto en las afueras de Jerusal=E9n, en Israel, para que todo aquel que desee entrar a la nueva vida eterna y conocer cara a cara a nuestro Creador, =ABpues entonces s=F3lo pase por =E9l, para que entre a La Nueva Jerusal=E9n Celestial y as=ED el deseo de su coraz=F3n sea cumplido con justicia=BB. Y as=ED tambi=E9n s=F3lo el Se=F1or Jesucristo pude ser la puerta de entrada= al cielo no s=F3lo de cada naci=F3n, como en las afueras de Jerusal=E9n o del para=EDso, sino de cada religi=F3n y de cada familia, =ABpara que por fin entren juntos a la nueva vida de Dios y de su Jesucristo en el nuevo reino sempiterno de las naciones eternas=BB. Y, adem=E1s de todos los seres vivientes que han descendido del cielo y, por tanto el =FAnico que pod=EDa cumplir cada palabra, cada letra y cada significado de cada tilde de la Ley por ti hoy, como en la antig=FCedad, =ABes Jesucristo crucificado a la puerta de Jerusal=E9n=BB; pues ac=E9ptalo tal cual, =ABpara= que entres a tu vida saludable, libre de Sat=E1n=BB. Por ello, el Se=F1or Jesucristo viv=EDa y caminaba por todo Israel, =ABcomo el Esp=EDritu y la carne perfecta de Los Diez Mandamientos no s=F3lo para cumplirlos y honrarlos, sino tambi=E9n para sanar y para levantar de los muertos a los que creen en =E9l=BB, como su =FAnico y suficiente Salvador de= sus vidas; entonces Jesucristo es para ti hoy, pues rec=EDbelo. Porque las gentes sufren males y mueren diariamente por razones del Esp=EDritu de la Ley, el cual fue violado no s=F3lo por Ad=E1n, sino tambi=E9n por la humanidad entera, desde sus primeros pasos de vida; y nuestro Se=F1or Jesucristo viene cada d=EDa a nosotros, =ABpara cambiar este gran mal constante en nuestras vidas, con la ley expiatoria de su sangre asombrosa=BB. Sin demora, despu=E9s de haber vivido y cumplido con el Esp=EDritu de la Ley, entonces el Se=F1or Jesucristo les dijo a sus disc=EDpulos: Todo lo que yo hago, ustedes tambi=E9n lo pueden hacer, si tan s=F3lo creen en sus corazones y as=ED confiesan con sus labios la verdad y el nombre glorioso de mi Padre que est=E1 en los cielos. Porque todo aquel que invocare el nombre del SE=D1OR en los =FAltimos d=EDas, infaliblemente ser= =E1 salvo; porque los que invocan su nombre sant=EDsimo y salvador, =ABentonces sus nombres son escritos en el acto de fe y de oraci=F3n, en el libro de la vida eterna del Cordero de Dios=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo!, para jam=E1s ver la muerte sino exclusivamente la vida eterna. Pero para que esto sucediese en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, entonces el =C1rbol de Dios tenia que descender a nosotros =ABcomo carne sumamente santa, para ser el unig=E9nito, el Cordero Escogido, el sumo sacerdote (el mediador fiel entre Dios y el hombre)=BB, sentado a la diestra de nuestro Creador en el cielo. Y s=F3lo as=ED nuestro Padre Celestial pod=EDa hacer que cada ordenanza de Sus Diez Mandamientos eternos sea cumplida e infinitamente honrada no s=F3lo en la vida gloriosa de su Hijo amado, nuestro =C1rbol de la vida, =ABsino tambi=E9n en cada uno de los hijos e hijas de Dios de todas las familias de las naciones de la tierra, como hoy contigo=BB. Porque s=F3lo as=ED nuestro Creador puede literalmente formar un remanente fiel a =E9l y a su nombre bendito en su unig=E9nito en cada generaci=F3n de las naciones, para establecer su reino sempiterno, el cual no tendr=E1 fin jam=E1s, =ABporque existir=E1 por siempre lleno del Esp=EDritu de la verdad y de la justicia infinitamente cumplida en el Mes=EDas de Los Diez Mandamientos, =A1Jesucristo!=BB. Es por eso que muy bien puedes creer en tu coraz=F3n y as=ED confesar con tus labios, que nuestro Padre Celestial le ha puesto fin al pecado y al =E1ngel de la muerte en tu vida, y s=F3lo por amor =FAnico a tu mismo =C1rbol de vida eterna del para=EDso y de la tierra=BB, =A1nuestro Salvador Jesucristo! Y esto es gracias a la obra asombrosa de su Cordero Escogido, clavado infinitamente con su sangre expiatoria de los pecados del mundo entero a los =E1rboles cruzados de Ad=E1n y Eva sobre la cima de la roca eterna, en las afueras de Jerusal=E9n, en Israel, =ABpara que entres desde ya a tu verdadera vida=BB, =A1La Nueva Jerusal=E9n Colosal del cielo! Porque s=F3lo = el Se=F1or Jesucristo es la puerta, el camino, la verdad y la vida, para entrar desde ya a la nueva vida de La Nueva Jerusal=E9n Prometida del cielo a los antiguos, =ABpara servirle a su Dios y Fundador de sus vidas, =FAnicamente en el esp=EDritu y en la verdad infinita de su =C1rbol de la vida=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo! Muy pronto, los d=EDas vienen cuando cada tiniebla de Satan=E1s y de sus =E1ngeles ca=EDdos no s=F3lo dejaran de ser en el coraz=F3n y en la vida de = la humanidad entera, sino que tambi=E9n la tierra ser=E1 libre de ellas infinitamente; y esto es =ABinfinitamente poder sobrenatural del Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos obrando vida y salud cada d=EDa para todos=BB. Porque s=F3lo =E9ste Esp=EDritu divino cumpli=F3 y honrado =FAnica= mente en Jesucristo podr=E1 realmente hacer que Satan=E1s y sus pecados de =EDdolos e im=E1genes fundidas de mental desaparezcan del mundo entero por completo, =ABpara hacer al hombre infinitamente al fin libre para el servicio honroso de su Dios y =FAnico Fundador de su nueva vida eterna=BB; y esto es gloria inmortal presentemente. Es decir, que cada vez se acerca m=E1s y m=E1s el d=EDa cuando ninguna tiniebla podr=E1 permanecer ni un s=F3lo momento m=E1s en la tierra, =ABpor = la presencia gloriosa y permanente del Esp=EDritu de Los Diez Mandamientos infinitamente cumplidos y sumamente honrados a toda hora del d=EDa, en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de toda la tierra=BB. Y t=FA mismo, mi estimado hermano y mi estimada hermana, tienes que estar presente en =E9ste d=EDa glorioso para Dios, como hoy mismo, para ti y para los tuyos, e incluyendo a tus amistades de toda la vida, tambi=E9n, =AB para que tu alma se goce infinitamente en tu SE=D1OR=BB, =A1gracias al Esp=EDritu de la Ley cumplido infinitamente en Jesucristo! Pues entonces el pecado habr=E1 desaparecido enteramente con Satan=E1s y con sus malvados de siempre en el infierno, para no volver hacer que el pecado nazca otra vez y perdure para hacerle da=F1o a nadie nunca m=E1s; pues finalmente la vida misma ser=E1 libre de Satan=E1s, =ABpara ahor= a gozar continuamente s=F3lo los frutos del =C1rbol de la vida=BB, =A1nuestro Salvador Jesucristo! Y esto seria la llegada del primer d=EDa del nuevo para=EDso terrenal, para que entonces nuestro Padre Celestial pueda descender del cielo, como en la antig=FCedad con Israel, libremente y sin la preocupaci=F3n del pecado, para socializar y, a la vez vivir con el hombre y los suyos, tal como siempre lo deseo hacer as=ED, desde la fundaci=F3n de las cosas. El amor (Esp=EDritu Santo) de nuestro Padre Celestial y de su Jesucristo es contigo. =A1Cultura y paz para todos, hoy y siempre! D=EDgale al Se=F1or, nuestro Padre Celestial, de todo coraz=F3n, en el nombre del Se=F1or Jesucristo: Nuestras almas te aman, Se=F1or. Nuestras almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y honra a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el cielo, tambi=E9n, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo amado, nuestro Se=F1or Jesucristo. LAS MALDICIONES BIBLICAS, para los que obran maldad d=EDa y noche, (Deuteronomio 27: 15-26): =93=91=A1Maldito el hombre que haga un =EDdolo tallado o una imagen de fundici=F3n, obra de mano de tallador (lo cual es transgresi=F3n a la Ley perfecta de nuestro Padre Celestial), y la tenga en un lugar secreto!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que le reste importancia a su padre o a su madre!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que cambie de lugar los limites de propiedad de su pr=F3jimo!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que desvi=E9 al ciego de su camino!=92 Y todo el pueblo= dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que falsee el derecho del extranjero, del hu=E9rfano y = de la viuda!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que se acueste con la mujer de su padre, porque descubre la desnudes de su padre!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!= =92 =93=91=A1Maldito el que tenga contacto sexual con cualquier animal!=92 Y to= do el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que se acueste con su hermana, hija de su padre o hija de su madre!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que se acueste con su suegra!=92 Y todo el pueblo dir= =E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que a escondidas y a traici=F3n hiera de muerte a su semejante, sin causa alguna!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que acepte soborno para matar a un inocente, sin causa alguna!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92 =93=91=A1Maldito el que no cumpla las palabras de esta ley, poni=E9ndolas p= or obra en su diario vivir en la tierra!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am= =E9n!=92 LOS =CDDOLOS SON UNA OFENSA / AFRENTA A LA LEY PERFECTA DE DIOS Es por eso que los =EDdolos han sido desde siempre: un tropiezo a la verdad y al poder de Dios en tu vida. Un tropiezo eterno, para que la omnipotencia de Dios no obre en tu vida, de acuerdo a la voluntad perfecta del Padre Celestial y de su Esp=EDritu Eterno. Pero todo esto tiene un fin en tu vida, en =E9sta misma hora crucial de tu vida. Has de pensar quiz=E1 que el fin de todos los males de los =EDdolos termine, cuando llegues al fin de tus d=EDas. Pero esto no es verdad. Los =EDdolos con sus esp=EDritus inmundos te seguir=E1n atormentando d=EDa y noche entre las llamas ardientes del fuego del infierno, por haber desobedecido a la Ley viviente de Dios. En verdad, el fin de todos estos males est=E1 aqu=ED contigo, en el d=EDa de hoy. Y =E9ste es el Se=F1or Jesucristo. Cree = en =C9l, en esp=EDritu y en verdad. Usando siempre tu fe en =C9l, escaparas los= males, enfermedades y los tormentos eternos de la presencia terrible de los =EDdolos y de sus huestes de esp=EDritus infernales en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos tambi=E9n, para la eternidad del nuevo reino de Dios. Porque en el reino de Dios su Ley santa es de d=EDa en d=EDa honrada y exaltada en gran manera, por todas las huestes de sus =E1ngeles santos. Y t=FA con los tuyos, mi estimado hermano, mi estimada hermana, has sido creado para honrar y exaltar cada letra, cada palabra, cada oraci=F3n, cada tilde, cada categor=EDa de bendici=F3n terrenal y celestial, cada honor, cada dignidad, cada se=F1or=EDo, cada majestad, cada poder, cada decoro, y cada vida humana y celestial con todas de sus muchas y ricas bendiciones de la tierra, del d=EDa de hoy y de la tierra santa del m=E1s all=E1, tambi=E9n, en el reino de Dios y de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!, =A1El Todopoderoso de Israel y de las= naciones! S=D3LO ESTA LEY (SIN ROMPERLA) ES LA LEY VIVIENTE DE DIOS Esta es la =FAnica ley santa de Dios y del Se=F1or Jesucristo en tu coraz=F3n, para bendecirte, para darte vida y vida en abundancia, en la tierra y en el cielo para siempre. Y te ha venido diciendo as=ED, desde los d=EDas de la antig=FCedad, desde los lugares muy altos y santos del reino de los cielos: PRIMER MANDAMIENTO: =93No tendr=E1s otros dioses delante de m=ED=94. SEGUNO MANDAMIENTO: =93No te har=E1s imagen, ni ninguna semejanza de lo que est=E9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinar=E1s ante ellas ni les rendir=E1s culto, porque yo soy Jehov=E1 tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generaci=F3n de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos=94. TERCER MANDAMIENTO: =93No tomar=E1s en vano el nombre de Jehov=E1 tu Dios, porque =C9l no dar=E1 por inocente al que tome su nombre en vano=94. CUARTO MANDAMIENTO: =93Acu=E9rdate del d=EDa del s=E1bado para santificarlo.= Seis d=EDas trabajar=E1s y har=E1s toda tu obra, pero el s=E9ptimo d=EDa ser= =E1 s=E1bado para Jehov=E1 tu Dios. No har=E1s en ese d=EDa obra alguna, ni t=FA= , ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el forastero que est=E1 dentro de tus puertas. Porque en seis d=EDas Jehov=E1 hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y repos=F3 en el s=E9ptimo d=EDa. Por eso Jehov=E1 bendijo el d=EDa del s=E1ba= do y lo santific=F3=94. QUINTO MANDAMIENTO: =93Honra a tu padre y a tu madre, para que tus d=EDas se prolonguen sobre la tierra que Jehov=E1 tu Dios te da=94. SEXTO MANDAMIENTO: =93No cometer=E1s homicidio=94. SEPTIMO MANDAMIENTO: =93No cometer=E1s adulterio=94. OCTAVO MANDAMIENTO: =93No robar=E1s=94. NOVENO MANDAMIENTO: =93No dar=E1s falso testimonio en contra de tu pr=F3jimo=94. DECIMO MANDAMIENTO: =93No codiciar=E1s la casa de tu pr=F3jimo; no codiciar=E1s la mujer de tu pr=F3jimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu pr=F3jimo=94. Entr=E9gale tu atenci=F3n al Esp=EDritu de Dios y deshazte de todos estos males en tu hogar, en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos, tambi=E9n. Hazlo as=ED y sin mas demora alguna, por amor a la Ley santa de Dios, en la vida de cada uno de los tuyos. Porque ciertamente ellos desean ser libres de sus =EDdolos y de sus im=E1genes de talla, aunque t=FA no lo veas as=ED, en =E9sta hora crucial para tu vida y la vida de los tuyos, tambi=E9n. Y t=FA tienes el poder, para ayudarlos a ser libres de todos estos males, de los cuales han llegado a ellos, desde los d=EDas de la antig=FCedad, para seguir destruyendo sus vidas, en el d=EDa de hoy. Y Dios no desea continuar viendo estos males en sus vidas, sino que s=F3lo =C9l desea ver vida y vida en abundancia, en cada naci=F3n y en cada una de sus muchas familias, por toda la tierra. Esto es muy importante: Oremos junto, en el nombre del Se=F1or Jesucristo. Vamos todos a orar juntos, por unos momentos. Y digamos juntos la siguiente oraci=F3n de Jesucristo delante de la presencia santa del Padre Celestial, nuestro Dios y salvador de todas nuestras almas: ORACI=D3N DEL PERD=D3N Padre nuestro que est=E1s en los cielos: santificada sea la memoria de tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo as=ED tambi=E9n en la tierra. El pan nuestro de cada d=EDa, d=E1noslo hoy. Perd=F3nanos nuestras deudas, como tambi=E9n nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentaci=F3n, mas l=EDbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Am=E9n. Porque si perdon=E1is a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial tambi=E9n os perdonar=E1 a vosotros. Pero si no perdon=E1is a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonar=E1 vuestras ofensas. Por lo tanto, el Se=F1or Jes=FAs dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR M=CD=94. Juan 14: NADIE M=C1S TE PUEDE SALVAR. =A1CONF=CDA EN JES=DAS HOY! MA=D1ANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE. YA MA=D1ANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS TUYOS, EN EL D=CDA DE HOY. - Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de =E9ste MUNDO y su MUERTE. Disponte a dejar el pecado (arrepi=E9ntete): Cree que Jesucristo muri=F3 por ti, fue sepultado y resucito al tercer d=EDa por el Poder Sagrado del Esp=EDritu Santo y deja que entr=E9 en tu vida y sea tu =DANICO SALVADOR Y SE=D1OR EN TU VIDA. QUIZ=C1 TE PREGUNTES HOY: =BFQUE ORAR? O =BFC=D3MO ORAR? O =BFQU=C9 DECIRLE = AL SE=D1OR SANTO EN ORACI=D3N? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios m=EDo, soy un pecador y necesito tu perd=F3n. Creo que Jesucristo ha derramado su SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Invito a Cristo a venir a mi coraz=F3n y a mi vida, como mi SALVADOR. =BFAceptaste a Jes=FAs, como tu Salvador? =BFS=ED _____? O =BFNo _____? =BFFecha? =BFS=ED ____? O =BFNo _____? Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una nueva maravillosa vida en Cristo. Ahora: Lee la Biblia cada d=EDa para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios, orando todos los d=EDas en el nombre de JES=DAS. Baut=EDzate en AGUA y en El= ESP=CDRITU SANTO DE DIOS, adora, re=FAnete y sirve con otros cristianos en un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la suprema autoridad. Habla de Cristo a los dem=E1s. Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros cristianos que los hermanos Pentecost=E9s o pastores del evangelio de Jes=FAs te recomienden leer y te ayuden a entender m=E1s de Jes=FAs y de su palabra sagrada, la Biblia. Libros cristianos est=E1n disponibles en gran cantidad en diferentes temas, en tu librer=EDa cristiana inmediata a tu barrio, entonces visita a las librer=EDas cristianas con frecuencia, para ver que clase de libros est=E1n a tu disposici=F3n, para que te ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios. Te doy las gracias por leer m=ED libro que he escrito para ti, para que te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y as=ED comiences a crecer en =C9l, desde el d=EDa de hoy y para siempre. El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de Jerusal=E9n d=EDa a d=EDa y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque =E9sta = es la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la tierra: todas nuestras bendiciones y salvaci=F3n eterna de nuestras almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Esp=EDritu Eterno: =93Vivan tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y tranquilidad en tus palacios, Jerusal=E9n=94. Por causa de mis hermanos y de mis amigos, dir=E9 yo: =93Haya paz en ti, siempre Jerusal=E9n=94. Por cau= sa de la casa de Jehov=E1 nuestro Dios, en el cielo y en la tierra: implorar=E9 por tu bien, por siempre. El libro de los salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Esp=EDritu de Dios a toda la humanidad, dici=E9ndole y asegur=E1ndole: - Qu=E9 todo lo que= respira, alabe el nombre de Jehov=E1 de los Ej=E9rcitos, =A1el Todopoderoso!= Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo instrumento y de todo coraz=F3n, con su voz tiene que rendirle el hombre: gloria y loor al nombre santo de Dios, en la tierra y en las alturas, como antes y como siempre, para la eternidad. http://www.supercadenacristiana.com/listen/player-wm.asp?playertype=3Dwm%20%= 20/// http://www.unored.com/streams/radiovisioncristiana.asx http://radioalerta.com